Desde hace unos meses los chicos y grandes que visitan las cercanías del Campo N°3, ubicado en Yrigoyen y el rio, ven crecer un monstruo de hormigón que choca con el paisaje.
El año pasado se esperaba el desalojo y se vio que los funcionarios de Vicente López son patoteros, que por ahora no se dio pero puede pasar porque el plan del vial costero sigue en pie.
NO PERMITAMOS QUE DESAPARESCA ESTE LUGAR
